Mi vida sin mi

“Rezas para que esta sea tú vida sin ti.
Rezas para que las niñas quieran a esta mujer que se llama como tú y para que tu marido acabe por quererla.
Para que vivan en la casa de al lado y las niñas usen el remolque para jugar a las muñecas y apenas recuerden a su madre que dormía de día y las llevaba de viaje en canoa.
Rezas para que tengan momentos de felicidad tan intensos que cualquier pena parezca pequeña a su lado.
Rezas a no sabes qué ni a quién, pero rezas, y no sientes nostalgia por la vida que no tendrás, porque para entonces habrás muerto, y los muertos no sienten nada.
Ni siquiera nostalgia.
“


jueves, 29 de julio de 2010

Deja de pensar en la vida.

Hoy es melancolía lo que siento.

Melancolía por aquellos años atrás en los que una estaba entera, con ganas y dispuesta a todo, sana mental y fisicamente, con alegría constante (la que puede tener una niña cualquiera). Miro hacia atrás y no sé si sentirme feliz por haberlo podido vivir algun día, o triste porque en estos momentos me quedan pocas esperanzas de que pueda volver a sentirme así, ya no digo como una niña o adolescente (dios no lo quiera), pero sí como una persona.

A ratos recobro un poco de fuerza gracias a personas que no me dejan estar en este estado, y recordando alguna frase de Paulo Coelho (que me encanta) me viene de vez en cuando una mínima claridad a mi cabeza. Por citar algunas que dan que pensar:

“Deja de pensar en la vida y resuélvete a vivirla”

“Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio”

“No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros.”

Y ahora bien, ¿qué camino escoger? ¿Cómo resuelvo mi vida con esta tormenta? Y lo que es peor, ¿a que fin me tiene que poner la vida trabas y desafíos? ¿Para demostrar lo “valiente” que soy?

No es mi día, claro está, pero gracias a la ayuda de ciertas personas se sobrelleva. Nunca dejaré de daros las gracias.